lunes, 28 de agosto de 2017

Quiero...

Han pasado diez años desde que inicié mi viaje en blogger; y aunque me gustaría decir que he sido constante y que tengo una memoria virtual retratada en sus páginas; la verdad es que no. 
Dejé que la flojera, la desidia y la postergación me ganaran. Hay meses y hasta años en blanco en este espacio que me niego a dejar, que siempre añoro y siempre traiciono en lugar de ponerme a hacer las cosas.
Hace meses, quizás un par de años, que me siento sin rumbo, que vivo el día a día como una sucesión de cuenta gotas, veo escurrirse las horas del día una tras otra, solo esperando que llegue el fin de semana, el fin del mes, el fin del ciclo, el fin del año ¿para qué? No lo sé... simplemente dejo que todo siga su marcha.
Me sorprendo haciendo millones de planes en la cabeza, que solo se quedan ahí... como planes postergados, como temas a tratar, cosas por hacer, proyectos por realizar y... me siento frustrada, triste, sola, vacía. No sé.
Quisiera pensar que tengo esta nueva oportunidad, de poner un punto y aparte de esos años que ya dejé ir, pero al mismo tiempo, dejo pasar las cosas, había dicho que escribiría el mismo día en que inicié el blog... y... ¡oh sorpresa! ya dejé pasar cuatro días.
En fin, que ni siquiera estoy segura de que alguien me lea y a veces me importa y a veces no... siento que debo poner en orden tantas cosas en mi cabeza, que al mismo tiempo, estoy hastiada de todo y de todos. Lloro por la incertidumbre y por la inseguridad que yo misma le estoy confiriendo a mi vida... quiero encontrar un objetivo y quiero tener la capacidad que todos creen que tengo... 
Esta publicación no tiene ni pies ni cabeza, pero siento que así, exactamente así está mi mente, cumplo puntualmente las cosas de mi trabajo, pero, siento que es de esas veces donde solo vas cubriendo un orificio, destapando el anterior. Tengo miedo, mucho... me cuesta aceptarlo... o quizás, solo es que no tengo a quien contarlo... 
Probemos... 

domingo, 12 de febrero de 2017

Miedo...


En muchas ocasiones, me he dado cuenta que me limito a expresar una opinión, ya sea de manera oral o de manera escrita, por la reserva del "qué dirán", parte de mi personalidad, o eso quiero creer, está encaminada a evitar el conflicto, entonces, termino guardándome cosas, emociones, enojos, alegrías, tristezas, muchas cosas; por ese miedo a qué pensarán de mi, a lo que se espera de mi.
Antes, cuando era estudiante (que es cuando abrí este blog) tenía miedo de que las personas que me leían, se aburrieran de mis cosas, trataba de tener algún tema que me motivara a publicarlo, ya fueran opiniones sobre cosas banales o una actividad en particular, sin entrar en un sentido crítico o reflexivo.
Cuando salí de la universidad y comencé a estar al frente de los grupos, entonces me dio miedo expresarme, porque ¿acaso esas opiniones o cosas son las que se esperan de una docente de nivel superior y medio superior? ¿se espera que le guste el rol por internet, los juegos en facebook, las cosas infantiles, el kpop, las novelas rosas?
Muchas veces llegué a pensar en abrir un blog nuevo, anónimo, donde pudiera expresar todo esto, pero... si no puedo mantener uno ¿cómo mantener dos? pero aún así, me limitaba para expresar las cosas, porque ¿y si alguien que me conoce lo lee? ¿si eso me trae problemas? ¿si alguien se burla o utiliza lo que dije para ponerme en evidencia de algo?
Quizás suene muy en contra de lo que siempre trato de transmitirle a mis muchachos, pero quizás también es que no quiero que tengan esos mismos miedos que yo tengo y siempre trato de encaminarlos a que sean auténticos, que sean ellos, que no tengan miedo de decir lo que piensan, siempre con base en el respeto y la sana convivencia.
Muchas veces me he detenido de decir lo que pienso que está mal o algunos sentimientos que tengo hacia determinadas cosas, situaciones o hasta personas. Me gustaría liberarme... pero siento que no puedo y es un círculo vicioso del cual solo yo podría salir, pero ante el cual, precisamente me sigo poniendo "peros" y obstáculos de manera automática.
Quiero dejar de hacerlo, quiero extender las alas de mis pensamientos... y estoy en el proceso de aprender a hacerlo... aunque no sea fácil.





miércoles, 8 de febrero de 2017

De cosas que no hago


Llevo mucho tiempo pensando en el enfoque de este blog, el cual, nació por el simple propósito de tener un medio en el cual expresar mis emociones, posteriormente, tuvo una parte de mi sentir "escritor" cuando publiqué mi fanfic, hice un par de reseñas, un par de tutoriales, algunas recomendaciones, lo abandoné por un año completo, pasaron de moda, me quedé sin lectores y muchas cosas más han pasado. 
Siempre me propongo retomarlo y siempre termina ganándome la desidia; busco temas o lineas para darle un rumbo o un sentido, en alguna ocasión hasta hice una calendarización. Y no lo he logrado; quisiera decir que no lo hago porque estoy abrumada de actividades, porque no me saco tiempo para poder escribir, porque me pegué viendo una serie o con algún libro, porque tengo una vida social ajetreada o qué se yo; pero la verdad es que no es ninguna de esas cosas, no es que me sobre tiempo, porque sí que tengo mis deberes. Aún así bien que sacaría momentos para escribir, es más, lo hago en mi mente y pienso, esto sería una genial entrada para escribirla, pero NO LO HAGO... sé que hasta como práctica de escritura me serviría pero... NO LO HAGO. 
Necesito tomar un rumbo con mi vida, irme a la cama cada noche con la seguridad de que, si bien no hice algo que cambiara el mundo por completo, al menos sí que haya hecho algo de provecho, aunque esto sea solo escribir y reflexionar. Ponerlo en letras es fácil, cumplirlo, no tanto; de verdad quiero dejar registros escritos y poco a poco irme soltando las ataduras que, yo misma me he impuesto, deseadme suerte y allá vamos.